Jamón Ibérico de Bellota "Valle de los Pedroches"

€14,90

Nuestro jamón viene del Valle de los Pedroches,  donde cada cerdo es seleccionado cuidadosamente, criados en un entorno de semi libertad, con una vida plena y alimentados exclusivamente con bellotas, raíces y pastos naturales. 

De raza 100% ibérico, nuestros jamones se elaboran de manera artesanal, con una curación mínima de entre 32 y 36 meses.

Pese a no contar con Denominación de Origen, cuenta con la máxima calidad, ya que ha superado todos los requisitos exigidos en esta categoría, llegando a nuestros clientes con una calidad insuperable, y permitiendo seguir toda la trababilidad desde el inicio de la crianza hasta su mesa.

Las grasas presentes en el jamón ibérico de bellota contienen un 55% más de ácido oleico, el cual es muy beneficioso para reducir los niveles de colesterol malo en sangre e incrementar los de colesterol bueno. Además, el jamón tiene propiedades beneficiosas para el funcionamiento del cerebro, el sistema nervioso y contiene propiedades antioxidantes.

Es, además, un buen complemento para las dietas bajas en calorías y un gran sustituto de la carne roja.

Cortado a mano
Brida negra
Peso neto:75g

Valor Nutricional 100g
Valor energético 1402Kj /335Kcal
Grasas 22g
De las cuales saturadas 7,8g
Carbohidratos 0,5g
De los cuales azúcares 0,1g
Proteinas 33,2g
Sal 2,8g

    El primer aceite en llegar al nuevo mundo.

    Allá por el siglo XV

    Allá por el siglo XV , fecha llena de descubrimientos y grandes travesías alrededor del mundo, a la aventura las naos partían al nuevo mundo cargadas de alimentos para una empresa llena de incertidumbre, en sus bodegas, vasijas de barro que mantenían y conservaban perfectamente sus víveres... en dichas vasijas y, usando el mismo principio para mantener intacto el contenido de nuestros productos en su interior tal y como lo hacían hace ya mas de 500 años.

    El hallazgo de unas antiguas escrituras revelaron una apasionante historia.

    Un acuerdo por el olivar de la finca propiedad de la Orden de Calatrava, por el diezmo de su producción de aceite,

    Un joven almirante, Cristobal Colón, con el apoyo de la Corona de Castilla, 

    pide ayuda a la orden de Calatrava, propietaria de una finca lindera con el Guadalquivir, "hagan acopio de los víveres de la zona para llevarlos a bordo de mis naves".

    El aceite de nuestros olivos viajaron a bordo de la Niña, la Pinta y la Santa María

    Este olivar es hoy en día nuestra finca, por lo que con toda probabilidad somos el primer oro líquido en llegar al nuevo mundo.